Certificado Energético de una Vivienda: Tu Guía en Valencia

El certificado energético de una vivienda es un documento oficial que indica la eficiencia energética o la calificación que tiene tu casa, asignándole una nota de la A (máxima eficiencia) a la G (mínima). Si vas a vender o alquilar en Valencia, es obligatorio. Muchos propietarios nos llaman preocupados, pensando que una mala nota puede bloquear la operación. Queremos que estés tranquilo: por ahora, es un trámite informativo. No te prohibirán ni sancionarán por vender o alquilar tu vivienda, sea cual sea su calificación. Su función es informar al futuro comprador o inquilino.

 

 

Qué es el certificado energético y por qué no debe preocuparte

Muchos propietarios en Valencia, Paterna o Torrent nos llaman con la misma duda: el miedo a que una mala calificación energética les paralice la venta o el alquiler. Queremos dejar esto claro desde el principio: eso no va a pasar. El certificado energético de una vivienda tiene un propósito puramente informativo.

Piensa en la etiqueta de eficiencia que ves en un frigorífico o una lavadora. No prohíbe que se venda, solo te orienta sobre lo que gasta. Pues esto es igual. El certificado permite que el futuro inquilino o comprador se haga una idea de los posibles gastos en facturas de luz y gas, dando más transparencia a la operación.

 

Un trámite para informar, no para sancionar

La calificación, ya sea una C, una E o incluso una G, no te va a suponer ninguna multa ni te impedirá firmar el contrato. Simplemente refleja cómo es tu casa a nivel de construcción e instalaciones en un momento concreto.

De hecho, el propio documento incluye una sección muy útil con recomendaciones de mejora personalizadas. Son sugerencias, que no son obligatorias, sobre cómo podrías mejorar la eficiencia en el futuro, por ejemplo, cambiando las ventanas o mejorando el aislamiento.

El verdadero valor del certificado reside en la transparencia. Ofrece datos objetivos sobre el consumo energético, permitiendo que compradores e inquilinos tomen decisiones más informadas y comparen pisos de manera más justa.

 

¿Cuál es el propósito real del certificado?

El objetivo final de esta normativa, que viene impulsada desde Europa, es fomentar un parque de viviendas más sostenible y eficiente. Al conocer el estado energético de las propiedades, tanto los dueños como las administraciones pueden tomar mejores decisiones. Si te interesa el tema, puedes aprender más sobre para qué sirve el certificado energético en nuestro artículo detallado.

En resumen, este documento es un requisito legal sencillo de obtener que cumple varias funciones clave:

  • Informa sobre el consumo de energía y las emisiones de CO₂ de la vivienda.
  • Aporta transparencia al mercado inmobiliario de Valencia.
  • Ofrece recomendaciones de mejora para aumentar el valor y el confort del inmueble.

Lejos de ser un obstáculo, es una herramienta que te ayuda a cumplir con la ley y a ofrecer toda la información necesaria para una transacción exitosa y sin sorpresas.

 

Cuándo es realmente obligatorio tener el certificado energético

Vamos al grano. ¿Cuándo necesitas sí o sí el certificado energético de una vivienda? La regla es muy simple: siempre que vayas a vender o alquilar un inmueble. No hay vuelta de hoja. Es un requisito legal indispensable tanto para viviendas (pisos, chalets) como para locales comerciales en toda la provincia, ya estés en Valencia capital, Paterna, Torrent o Sagunto.

Pero ojo, la obligación no empieza en la notaría. Desde el primer minuto en que pones tu propiedad en el mercado, la ley te exige mostrar su eficiencia. Cualquier anuncio que publiques, ya sea en un portal inmobiliario o en el escaparate de una agencia, debe incluir la etiqueta energética con su calificación (de la A a la G).

Finalmente, en el momento de la firma de la compraventa ante notario, o al formalizar el contrato de alquiler, es imprescindible que entregues una copia del certificado ya registrado al nuevo propietario o inquilino. Es el último paso para que toda la operación sea válida.

 

Situaciones en las que no necesitas el certificado

Aunque la norma general es muy clara, existen algunas excepciones muy específicas. No tendrás que preocuparte por este documento si tu propiedad encaja en uno de estos casos:

  • Edificios protegidos: Inmuebles con valor arquitectónico o histórico reconocido, donde las obras de mejora podrían alterar su carácter original.
  • Lugares de culto: Iglesias, mezquitas, sinagogas y otros edificios religiosos están exentos.
  • Construcciones provisionales: Aquellas pensadas para ser utilizadas durante un plazo igual o inferior a dos años.
  • Inmuebles muy pequeños y aislados: Edificios con una superficie útil total inferior a 50 m² que estén completamente aislados, sin paredes que compartan con otras edificaciones.
  • Propiedades con un uso muy limitado: Viviendas que se vayan a usar menos de cuatro meses al año o cuyo consumo energético previsto sea inferior al 25% de su uso durante un año completo.

Si tu caso no está en esta lista, lo más seguro es que necesites el certificado. Si quieres entrar más en detalle, puedes consultar nuestra guía completa sobre cuándo el certificado energético es obligatorio.

 

Validez y renovación del documento en la Comunitat Valenciana

Una vez que el certificado se emite y se registra en el IVACE, tiene una validez de 10 años en toda la Comunitat Valenciana. Durante esa década, puedes usar el mismo documento para cualquier venta o alquiler que realices, sin tener que hacer nada más.

Sin embargo, hay un matiz importante. Si en ese tiempo haces una reforma considerable que mejore la eficiencia energética de la casa, es muy recomendable que lo renueves. Por ejemplo, si cambias todas las ventanas por unas de doble acristalamiento o instalas un sistema de climatización mucho más eficiente. Al actualizar el certificado, reflejarás esas mejoras, lo que podría darte una calificación más alta y hacer que tu propiedad sea mucho más atractiva en el mercado de Gandía o Alzira.

 

El proceso para obtener tu certificado energético de una vivienda en Valencia

Conseguir el certificado energético de una vivienda en Valencia es un proceso mucho más directo y ágil de lo que la mayoría de propietarios se imagina. Hemos pulido cada paso del camino para que no tengas que preocuparte de nada, desde que nos llamas por primera vez hasta que recibes el documento final, ya registrado y listo para usar.

El trámite está pensado para ser rápido y evitarte cualquier molestia, permitiéndote cumplir con la ley sin líos ni esperas innecesarias. Todo empieza con una simple llamada o un mensaje de WhatsApp.

 
 

Paso 1: Contacto inicial y agendamos la visita

Lo primero es lo más fácil: nos llamas o escribes por WhatsApp para que fijemos una cita. Nos adaptamos completamente a tu horario para encontrar el mejor momento. Da igual si tu casa está en Valencia capital, Xàtiva, Cullera o cualquier otro rincón de la provincia, nuestro técnico cualificado se desplazará hasta allí.

La flexibilidad es fundamental para nosotros. Sabemos que tu tiempo es oro, así que coordinamos la visita para que te resulte lo más cómoda posible.

 
 

Paso 2: La visita del técnico a tu inmueble (10-20 minutos)

El día que acordemos, un certificador energético acreditado irá a tu propiedad. Esta inspección es crucial, pero no te robará mucho tiempo: la visita suele durar entre 10 y 20 minutos.

Durante este breve tiempo, el técnico hará una toma de datos visual. No te preocupes, no se hacen obras ni se rompe nada. Su trabajo es recopilar información sobre los elementos de la casa que influyen en cómo consume energía, como fachadas, ventanas, tejados e instalaciones de calefacción y aire acondicionado.

 

Paso 3: Cálculo y elaboración del informe con CE3X

Con los datos de la visita, el técnico utiliza el programa informático oficial reconocido por el Ministerio: CE3X. Este software realiza los cálculos para determinar el consumo de tu vivienda y sus emisiones de CO₂, asignando la calificación energética de la A a la G. A continuación, redacta el informe completo, que incluye la calificación y un anexo con recomendaciones de mejora (no obligatorias).

 

Paso 4: Registro telemático en el IVACE

Este es un paso fundamental, y nos encargamos de él por completo. Para que un certificado tenga validez legal en la Comunitat Valenciana, es obligatorio registrarlo en el organismo competente, que es el IVACE (Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial).

Nosotros realizamos este trámite en tu nombre, pagamos las tasas y nos aseguramos de que todo queda inscrito. Sin este registro, el documento no tiene valor. Puedes consultar más en nuestra guía sobre el registro general de certificados de eficiencia energética.

 

Paso 5: Te entregamos todo en menos de 24 horas

En cuanto el IVACE valida el registro, genera la etiqueta energética oficial. Y aquí viene lo mejor: en menos de 24 horas desde la visita del técnico, te enviamos por correo electrónico toda la documentación completa y lista para que la uses.

Recibirás el certificado energético en formato PDF, firmado digitalmente, junto a la etiqueta oficial. Con estos dos documentos, ya puedes anunciar tu propiedad, ir a la notaría o firmar el contrato de alquiler con total tranquilidad y cumpliendo la ley.

 

Qué revisa exactamente el técnico durante su visita

Una de las dudas más habituales es qué pasa durante la visita del técnico. La gente se imagina obras, pruebas complicadas o una inspección larga y molesta, pero nada más lejos de la realidad.

La visita es una inspección visual, muy rápida, que suele durar entre 10 y 20 minutos. No te preocupes: no se rompe nada, no se hacen agujeros ni se necesita ninguna prueba invasiva. El objetivo es muy concreto: recoger los datos objetivos de tu casa para que el software oficial pueda calcular su eficiencia energética. Es un trabajo meticuloso pero ágil, centrado en los elementos clave que definen el consumo de cualquier vivienda, ya sea en Valencia, Torrent o cualquier otra localidad.

 

La envolvente térmica, el punto de partida

Lo primero en lo que se fija el técnico es en lo que llamamos la envolvente térmica. Imagina que es la «piel» de tu casa, todo aquello que la separa del exterior o de zonas frías como garajes o rellanos.

El certificador revisará de qué está hecha y qué características tiene esta piel:

  • Fachadas: Se anota el tipo de ladrillo o construcción y si tiene alguna capa de aislamiento.
  • Cubierta (tejado): Se mira si tu casa está bajo el tejado del edificio y de qué tipo es.
  • Suelo: Se comprueba si estás sobre un garaje, un local o directamente sobre el terreno.
  • Medianeras: Se revisan las paredes que compartes con tus vecinos.

Estos datos son cruciales, porque determinan la capacidad de tu casa para mantener el calorcito en invierno y estar fresca en verano, sin tener que tirar de calefacción o aire acondicionado a todas horas.

 

Ventanas y puertas, los puntos clave de fuga

Una parte muy importante de la inspección se dedica a las ventanas y puertas que dan a la calle. Son, casi siempre, los puntos más débiles por donde se nos escapa la energía.

Aquí el técnico analizará con detalle:

  • El tipo de vidrio: Si es un cristal simple y fino o si es un doble acristalamiento (tipo Climalit).
  • El material del marco: Si es de aluminio (con o sin rotura de puente térmico), PVC o madera.
  • Las protecciones solares: Si tienes persianas, toldos o algún voladizo que pare el solazo en verano.

Unas buenas ventanas pueden cambiar radicalmente la nota del certificado energético de una vivienda.

 

Las instalaciones de climatización y agua caliente

El segundo gran bloque de datos que se recogen tiene que ver con los aparatos que gastan energía para que estés a gusto en casa. Son los responsables directos de lo que pagas en las facturas.

Se revisará qué sistemas usas para:

  • Calefacción: El tipo de caldera (gas, gasoil), si usas radiadores eléctricos, bomba de calor, etc.
  • Refrigeración: Los aparatos de aire acondicionado, ya sean splits de pared o por conductos.
  • Agua Caliente Sanitaria (ACS): El calentador (de gas o eléctrico) o si el agua caliente la genera la misma caldera de la calefacción.

El técnico simplemente tomará nota de la marca y el modelo para que el programa oficial calcule su rendimiento.

La visita es una toma de datos, no un examen. Si tienes a mano las escrituras, algún plano o los manuales de la caldera, genial, porque agiliza el trabajo. Pero si no los encuentras, no te preocupes, no son imprescindibles.

Por último, el técnico tomará medidas de las habitaciones principales y comprobará los datos con la referencia catastral para que todo cuadre. Con toda esta información, volvemos a la oficina para calcular tu calificación energética y gestionar el registro oficial en el IVACE.

Desde que se aprobó el RD 235/2013, este proceso se ha convertido en el pan de cada día en toda España. De hecho, a finales de 2021 ya había más de 5.2 millones de certificados registrados, el 97,7% de viviendas ya existentes. Esto demuestra que el certificado energético de una vivienda es un documento fundamental en el mercado de segunda mano, sobre todo en provincias como Valencia o Alicante, donde la mayoría de pisos son anteriores a 1980. Por eso, casi todas estas casas obtienen letras como la E, que simplemente reflejan la necesidad de futuras mejoras. Puedes leer más sobre la certificación energética en España para entender mejor su contexto.

 

Cómo influye la calificación energética en el valor de tu inmueble

Aunque tener una calificación baja no impide vender o alquilar, el certificado energético de una vivienda se ha convertido en una pieza cada vez más influyente en el mercado inmobiliario de Valencia. Lo que antes muchos veían como un simple trámite burocrático, hoy es un factor clave que puede mover la balanza tanto en el interés de los compradores como en el precio final de la operación.

Una buena etiqueta (A, B o C) ha dejado de ser una anécdota para convertirse en un potente argumento de venta. Para un comprador o un inquilino, una alta eficiencia energética se traduce directamente en facturas de luz y gas más bajas y un confort mucho mayor en casa. Este ahorro, que se puede tocar y medir, es algo que muchos están dispuestos a valorar económicamente, haciendo que tu propiedad destaque frente a otras similares en zonas como Sagunto o Paterna.

 

Un factor de negociación en el precio de venta

Por el lado contrario, una calificación energética baja (como una F o una G) puede convertirse en un arma de negociación para el comprador. Un interesado bien informado podría usar esa baja eficiencia para argumentar que necesitará hacer inversiones futuras —como cambiar las ventanas o mejorar el aislamiento— y, con esa excusa, justificar una oferta a la baja sobre el precio que pides.

No es que te impida vender, pero sí que le da más poder de negociación a la otra parte. Por eso, conocer la calificación de tu casa te permite anticiparte y defender mucho mejor su valor real en el mercado.

 
 

El certificado como hoja de ruta para revalorizar tu propiedad

Una de las partes más útiles del informe del certificado energético es, sin duda, el anexo con las recomendaciones de mejora. No es una lista de obligaciones, sino una hoja de ruta clara y personalizada sobre qué acciones podrías tomar para revalorizar tu inmueble de forma inteligente.

Estas sugerencias te señalan con precisión dónde están los puntos débiles de tu vivienda y cómo solucionarlos de la manera más efectiva. Las recomendaciones más habituales suelen ser:

  • Mejora del aislamiento térmico: Actuar sobre fachadas, cubiertas o suelos para que el calor o el frío no se escapen. Es como ponerle un buen abrigo a tu casa.
  • Sustitución de ventanas: Cambiar carpinterías antiguas por unas de doble acristalamiento con rotura de puente térmico. El cambio es brutal.
  • Actualización de instalaciones: Renovar la caldera o el sistema de aire acondicionado por equipos más eficientes que consumen mucho menos.

Cada una de estas mejoras no solo aumenta el confort del día a día, sino que incrementa directamente el valor de tu propiedad en el mercado de localidades como Gandía o Alzira.

«Pasar de una calificación E a una D puede parecer un pequeño paso, pero puede suponer un incremento del valor de la vivienda de varios miles de euros y hacerla mucho más atractiva para compradores que buscan ahorro y sostenibilidad a largo plazo.»

En la Comunitat Valenciana, esta tendencia ya es una realidad palpable. Según el informe «La sostenibilidad en la demanda de vivienda», el 75,2% de los compradores en España ya exige que la propiedad disponga de certificación energética. Esto significa que 3 de cada 4 posibles compradores miran esta etiqueta antes de decidirse. Estudios paralelos muestran que mejorar una sola letra en la escala puede incrementar el precio de la vivienda hasta en un 4% en algunos casos. Puedes consultar el informe completo sobre la demanda de vivienda sostenible para entender mejor esta tendencia del mercado.

 

En resumen, solicitar el certificado energético de una vivienda hoy es, simplemente, una decisión inteligente. Te da la información que necesitas para adaptarte a los cambios que vienen, mejorar el valor de tu inmueble en Sagunto o Gandía y aprovechar las ayudas disponibles, asegurando que tu propiedad siga siendo competitiva en el mercado del futuro.

 

 

Resolvemos tus dudas sobre el certificado energético

¿Qué pasa si mi casa saca una mala nota como F o G?

Absolutamente nada. Que tu casa obtenga una calificación baja es puramente informativo y no te impide venderla o alquilarla. No hay multas, ni sanciones, ni ningún tipo de penalización. La única función de la etiqueta es informar al futuro comprador o inquilino sobre lo eficiente que es la vivienda, para que se haga una idea de los gastos en calefacción o aire acondicionado que podría tener. De hecho, el propio informe te dará ideas para mejorarla, pero sin ninguna obligación.

 

¿Quién puede hacer un certificado energético de una vivienda?

No cualquiera puede firmar este documento. La normativa es muy estricta y exige que lo haga un técnico competente, es decir, un profesional con una titulación universitaria específica como arquitectos, arquitectos técnicos (aparejadores) o ingenieros. Es fundamental que se encargue también de registrar el documento en el IVACE para que tenga validez legal en la Comunitat Valenciana y no te dé problemas en la notaría o la inmobiliaria.

 

¿Cuánto cuesta el certificado energético y de qué depende?

El precio final depende sobre todo del tamaño y tipo de inmueble; no es lo mismo un piso pequeño en Valencia capital que un chalet grande en Paterna, Torrent o Alzira. Nuestras tarifas son competitivas y ajustadas. Lo más importante es que sepas que nuestro precio lo incluye todo: la visita del técnico, el cálculo del informe, el pago de las tasas y la gestión del registro oficial en el IVACE. Cero sorpresas.

 

¿Qué documentos necesito para la visita del técnico?

Para que la visita del técnico sea un visto y no visto (recuerda que solo dura 10-20 minutos), lo ideal es que tengas a mano la referencia catastral. Es un código que encuentras fácilmente en cualquier recibo del IBI o buscando en la web del Catastro. Si además tienes por ahí las escrituras o algún plano, genial, pero si no los encuentras, no pasa nada. No son imprescindibles para que nuestro técnico pueda hacer su trabajo y tomar todos los datos que necesita.

 

He perdido mi certificado, ¿Puedo recuperarlo?

¡Claro! No te preocupes, es algo que pasa más a menudo de lo que crees y tiene fácil solución. Si hiciste el certificado energético de una vivienda con nosotros, guardamos una copia de seguridad de toda la documentación. Solo tienes que contactarnos y te la mandamos otra vez sin ningún coste. Si lo hiciste con otro profesional, lo mejor es que intentes localizarlo. Como última opción, podrías pedir un duplicado en el registro del IVACE.

 

¿Tengo que hacer las mejoras que recomienda el informe?

Para nada. Las propuestas de mejora que aparecen en el certificado energético son solo recomendaciones informativas, no una obligación. Están ahí para darte pistas sobre cómo podrías hacer tu casa más eficiente si algún día te apetece, como cambiar las ventanas o aislar mejor una pared. Son una guía útil para revalorizar tu propiedad y ahorrar en facturas, pero la decisión de hacerlas o no es 100% tuya y no afecta a la validez del certificado.

 

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