Guía de Certificación Energética de Viviendas en Valencia

Si estás pensando en vender o alquilar tu casa, hay un documento que sí o sí vas a necesitar: la certificación energética de viviendas. Piensa en él como la etiqueta que ves en los electrodomésticos, esa que va de la A a la G, pero para tu vivienda. Es un requisito legal que informa sobre lo eficiente que es tu casa consumiendo energía, permitiendo a futuros inquilinos o propietarios estimar el gasto mensual en facturas. Una calificación A significa un consumo bajo, mientras que una G, la peor, implica un gasto elevado. La más habitual suele ser la E.

 

Qué es el certificado de eficiencia energética y por qué lo necesitas

El certificado de eficiencia energética (CEE) es, para que nos entendamos, el DNI energético de tu casa. Desde 2013, no puedes vender ni alquilar una vivienda sin él. Pero más allá del papeleo obligatorio, es una herramienta súper útil que te dice cómo se comporta tu propiedad a nivel energético.

Su objetivo es claro: dar una idea objetiva de cuánto consume la casa en un uso normal. Así, el futuro comprador o inquilino puede hacerse una idea de lo que pagará en facturas de luz y gas.

Para asignarle una nota, un técnico cualificado hace una especie de radiografía energética del inmueble, fijándose en puntos clave como:

  • El aislamiento de las paredes, el techo y el suelo.
  • La calidad de las ventanas y las puertas que dan al exterior.
  • Qué sistemas tienes para la calefacción, el aire acondicionado y el agua caliente.

Con todos estos datos, se calcula el consumo de energía anual y las emisiones de CO₂ por metro cuadrado.

 

La escala de eficiencia: de la A a la G

Toda esa información se resume en una etiqueta muy visual, con una escala de colores y letras que va de la A (verde oscuro) para las casas más eficientes, hasta la G (rojo) para las que más energía derrochan.

Para que te hagas una idea del impacto, una vivienda con una calificación A puede llegar a consumir hasta un 90% menos que una con la letra G.

Aunque lo ideal sería tener una A o una B, la realidad de nuestro parque de viviendas, sobre todo en ciudades como Valencia con tanto edificio antiguo, es que la calificación más común suele ser la E. Esto no impide ni la venta ni el alquiler, pero sí que deja claro que hay mucho margen de mejora.

 

Más que una obligación, un valor añadido

Tener el certificado va mucho más allá de cumplir con un trámite. Para ti, como propietario, una buena calificación puede revalorizar tu piso y hacerlo destacar en el mercado inmobiliario de Valencia, Torrent o Gandía. Y para quien lo compra o alquila, es una garantía de confort y una pista sobre los gastos que tendrá cada mes.

Además, el informe no se queda solo en la nota. Incluye una serie de recomendaciones personalizadas para mejorar esa eficiencia. Se convierte en una hoja de ruta para ahorrar energía y, por supuesto, dinero. Es importante recordar que, aparte de la certificación, existen otras consideraciones como las implicaciones legales y financieras al vender una vivienda, que te darán una visión completa del proceso.

 

Cómo es la visita del técnico certificador a tu vivienda

A muchos propietarios en Valencia, Paterna o Torrent, la idea de una visita técnica para la certificación energética de viviendas les suena a un proceso largo y engorroso. Pero la realidad es mucho más simple y rápida de lo que imaginas.

Se trata de una inspección visual, nada de obras ni de meterse en líos. No tienes que preparar nada especial. El objetivo es puramente informativo: recopilar los datos objetivos de tu casa para que el software oficial calcule su eficiencia. No es un examen que se aprueba o se suspende, sino una radiografía precisa del estado actual de la vivienda.

 

¿Cuánto dura y qué revisa exactamente el técnico?

Una de las preguntas del millón. Puedes estar tranquilo: la visita a tu casa suele durar entre 10 y 20 minutos. Es un visto y no visto.

En ese breve tiempo, el profesional se centrará en analizar y documentar los elementos clave que definen cómo se comporta tu hogar energéticamente. Básicamente, se dará un paseo por la vivienda tomando medidas y fotos de estos puntos:

  • La envolvente térmica: Esto es la «piel» de tu casa. Fachadas, muros, tejado y suelos. El técnico analiza su composición para saber cómo de bien aíslan del frío y del calor.
  • Carpinterías exteriores: Se fija en las ventanas y puertas que dan a la calle. Apunta el material de los marcos (aluminio, PVC, madera) y el tipo de cristal (simple, doble, con cámara de aire…).
  • Sistemas de climatización y agua caliente: Documenta los equipos que tienes para la calefacción, el aire acondicionado y el agua caliente. Caldera de gas, termo eléctrico, splits… lo que sea que uses.

Para que el técnico pueda ir al grano, es muy útil que tengas a mano la referencia catastral del inmueble. Este dato ayuda a identificar la propiedad sin errores y acelera todo el proceso a la hora de meter los datos en el programa CE3X.

El técnico que te visita debe ser un profesional cualificado, como un arquitecto o un ingeniero, con la formación específica para ello. Si quieres saber más, puedes echar un vistazo a nuestro artículo sobre quién puede hacer un certificado energético.

 

Del análisis en la vivienda al informe oficial

Una vez que el técnico se despide, su trabajo continúa en la oficina. Toda esa información que ha recopilado (medidas, materiales, equipos) la vuelca en el software oficial CE3X.

Este programa, que es el reconocido por el Ministerio, hace todos los cálculos para determinar el consumo de energía y las emisiones de CO₂ de la vivienda. El resultado final es la famosa calificación energética, esa etiqueta con una letra de la A a la G.

Y ojo, porque este documento tiene cada vez más peso. La demanda de viviendas eficientes ya no es una anécdota, es una tendencia clarísima. Según un estudio reciente, un 75,2% de los compradores de vivienda ya exigen que el inmueble tenga su certificado energético. Puedes conocer más detalles sobre esta tendencia del mercado inmobiliario, que demuestra que la eficiencia se ha convertido en un factor que ayuda, y mucho, a decidir una compra.

 

Tu certificado energético en Valencia paso a paso

Muchos piensan que conseguir el certificado energético en la Comunitat Valenciana es un lío de papeles y esperas. Nada más lejos de la realidad. Hemos pulido el proceso para que sea increíblemente sencillo y rápido, guiándote en cada fase para que no te quede ni una sola duda.

Todo arranca con un simple gesto. Un mensaje por WhatsApp o una llamada de teléfono es suficiente para poner en marcha la visita de nuestro técnico a tu vivienda, ya esté en Valencia capital, Torrent, Paterna o cualquier otro rincón de la provincia como Alzira.

A partir de ese momento, nosotros tomamos las riendas. El objetivo es que la gestión de tu certificación energética de viviendas sea cómoda y totalmente transparente para ti.

 

La visita técnica: rápida y al grano

Una vez agendamos la cita, uno de nuestros técnicos cualificados se pasará por tu domicilio. Como te decíamos, esta visita es un visto y no visto: suele durar solo entre 10 y 20 minutos.

En ese breve tiempo, el técnico hará una inspección visual para tomar los datos clave de la «piel» de tu casa (fachadas, cubierta, ventanas) y de las instalaciones de climatización y agua caliente. Después, con esa información en la mano, se encargará de elaborar el informe detallado utilizando el software oficial CE3X.

 

El registro oficial en el IVACE: el sello de validez

Este es, sin duda, el paso más importante, el que convierte un simple informe en un documento con plena validez legal. Una vez tenemos el informe listo, lo registramos telemáticamente en el IVACE (Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial).

El IVACE es el organismo de la Generalitat Valenciana que gestiona y valida todos los certificados energéticos de la comunidad. Sin este registro, el documento no es más que papel mojado y no podrías usarlo para vender o alquilar tu propiedad en Paterna, Xàtiva o Sagunto. Este trámite le asigna un número de registro único que lo identifica y garantiza que cumple con toda la normativa, teniendo una validez de 10 años.

El proceso completo, desde que nos escribes hasta que tienes el certificado en tu email, está pensado para ser lo más ágil posible. Nos aseguramos de que cada paso se cumpla a rajatabla para garantizar la máxima calidad y legalidad del documento final.

 

Entrega de todo en tu email en 24 horas

Nuestro compromiso es la agilidad. En un plazo máximo de 24 horas tras la visita del técnico, tendrás toda la documentación completa en tu correo electrónico. Olvídate de esperas y de plazos interminables.

¿Y qué recibirás exactamente?

  • El informe de certificación energética completo en formato PDF.
  • La etiqueta energética oficial, esa que debes incluir en cualquier anuncio de venta o alquiler.
  • El justificante del registro en el IVACE, que es la prueba definitiva de su validez.

Con estos documentos, tendrás todo lo necesario para tus trámites, ya sea en la notaría, con la inmobiliaria o para cualquier gestión administrativa en la Comunitat Valenciana.

 

Fases para obtener tu certificado energético en Valencia

Un resumen del proceso completo, desde el contacto inicial hasta la recepción de la documentación final.

Paso Acción Plazo estimado
1. Contacto inicial Nos escribes por WhatsApp o llamas y nos das los datos básicos de tu vivienda. 5 minutos
2. Agendar visita Coordinamos contigo el día y la hora que mejor te venga para la visita del técnico. Inmediato
3. Visita técnica Nuestro técnico cualificado inspecciona tu inmueble para recopilar los datos necesarios. 10-20 minutos
4. Elaboración y registro Realizamos el informe con el software CE3X y lo registramos en el IVACE. Menos de 24 horas
5. Entrega final Recibes toda la documentación oficial (informe, etiqueta y justificante) en tu email. 24 horas tras la visita

 

Como ves, tener tu certificado energético en Valencia es un trámite directo, claro y sin complicaciones. Todo está diseñado para que puedas cumplir con la ley de la forma más cómoda y rápida posible.

 

Cuánto cuesta obtener el certificado energético

Una de las primeras preguntas que te haces cuando necesitas el certificado energético para una vivienda es, lógicamente, cuánto te va a costar. Lo primero que debes saber es que el precio de este servicio no está regulado por ley. Esto significa que las tarifas son libres y pueden variar bastante entre un profesional y otro.

Esta libertad de precios a veces crea confusión. De hecho, ha provocado que algunos propietarios caigan en ofertas de derribo que esconden un problema mayúsculo: se saltan pasos clave, como el registro oficial del documento, dejándolo sin ninguna validez legal.

 

Qué factores determinan el precio final

El coste de tu certificado energético depende, fundamentalmente, de dos cosas muy sencillas:

  • La superficie de la vivienda: No es lo mismo certificar un apartamento de 50 m² que un chalet de 200 m². Cuanto más grande es la casa, más elementos hay que medir y analizar, lo que lógicamente lleva más tiempo al técnico y se refleja en el precio.
  • La tipología del inmueble: La complejidad de la visita cambia mucho si hablamos de un piso rodeado de vecinos, un adosado o una vivienda unifamiliar aislada. Un chalet, por ejemplo, tiene más fachadas expuestas al exterior y una cubierta propia, lo que exige un análisis más a fondo que un piso intermedio en un bloque.

 

¿Qué incluye nuestro precio? Todo, sin sorpresas

Para que no haya malentendidos ni costes ocultos, nuestra tarifa es un precio cerrado que lo incluye absolutamente todo. Cuando nos contratas para tu vivienda en Valencia, Gandía o Sagunto, puedes estar tranquilo porque el precio cubre:

  1. El desplazamiento y la visita del técnico cualificado a tu casa.
  2. La toma de datos, las mediciones y el análisis de todos los elementos constructivos e instalaciones.
  3. La elaboración del informe completo usando el software oficial CE3X.
  4. El pago de las tasas de registro en el IVACE y toda la gestión telemática del trámite.
  5. La entrega en tu email de la etiqueta energética oficial y el informe en PDF en un plazo máximo de 24 horas.

Desconfía siempre de las ofertas «chollo». Un precio demasiado bajo suele ser una señal de alarma. A menudo, estas tarifas no incluyen las tasas de registro en el IVACE (lo que te obligaría a hacer el trámite y pagarlas por tu cuenta) o, peor aún, te entregan un informe sin registrar que no sirve para nada a efectos legales.

 

Precios orientativos en Valencia

Aunque cada caso tiene sus particularidades, podemos darte unos precios orientativos para que te hagas una idea clara. Para una vivienda tipo piso de hasta 80 m² en localidades como Valencia, Xàtiva o Alzira, el coste suele partir de los 80 € + IVA, incluyendo siempre el registro en el IVACE.

A medida que la superficie aumenta, el precio se ajusta. Por ejemplo, para viviendas más grandes o tipologías como chalets, la tarifa variará. Si quieres un presupuesto exacto y sin compromiso, te animamos a que explores en detalle el coste del certificado energético en nuestra página de precios. Allí encontrarás toda la información desglosada para que no te quede ninguna duda. Aunque lo más sencillo es que nos contactes directamente para darte una cifra exacta para tu caso.

 

Cómo interpretar la etiqueta y el informe energético de tu casa

Una vez que tienes la documentación en tu correo, es normal que te preguntes: ¿Y ahora qué? Aprender a leer tu certificación energética de viviendas es clave, porque este documento es mucho más que un simple papel para cumplir un trámite: es el manual de instrucciones para hacer de tu casa un lugar más eficiente y confortable.

La parte más famosa, sin duda, es la etiqueta energética. Piensa en ella como el semáforo del rendimiento de tu casa, una imagen que te da una idea instantánea de cómo se comporta. Su escala de letras y colores es muy fácil de entender: la letra A en verde oscuro significa la máxima eficiencia posible, mientras que la letra G en rojo representa el mayor gasto de energía.

Más allá de la letra: los indicadores clave

Pero la etiqueta es solo la portada del libro. El informe completo que la acompaña es donde está la sustancia, desglosando los datos que justifican esa calificación. Aquí encontrarás dos cifras que definen el comportamiento de tu vivienda:

  • Consumo de energía primaria no renovable: Se mide en kWh/m² año. Este número te dice cuánta energía (que no viene de fuentes renovables) necesita tu casa por cada metro cuadrado al año para mantener una temperatura agradable.
  • Emisiones de dióxido de carbono (CO₂): Se expresa en kg CO₂/m² año. Este valor es la huella ambiental de tu vivienda; refleja la cantidad de CO₂ que libera a la atmósfera por la energía que consume.

Entender estos dos indicadores te da una foto precisa y objetiva de dónde se encuentra tu casa en el mapa de la eficiencia.

 

El apartado que vale oro: las medidas de mejora

Aquí es donde el certificado demuestra su verdadero valor. Más allá de dar un diagnóstico, el informe incluye un anexo con recomendaciones personalizadas para que puedas mejorar tu calificación energética. Y no, no son sugerencias genéricas; son propuestas concretas, pensadas para las características de tu casa aquí en Valencia.

Este apartado es una auténtica hoja de ruta que detalla acciones específicas que podrías llevar a cabo. Por ejemplo, el técnico podría sugerirte:

  • Sustituir las ventanas actuales por unas de doble acristalamiento con rotura de puente térmico.
  • Añadir aislamiento térmico en la fachada o en la cubierta.
  • Cambiar la vieja caldera de gas por un sistema más eficiente, como una de condensación o una bomba de calor.

Lo mejor de todo es que el informe no solo te dice qué hacer, sino que también ofrece una estimación del ahorro económico que cada mejora supondría en tus facturas. Así puedes valorar qué inversión te interesa más y cuál recuperarás antes. Puedes ver con todo detalle cómo se presenta esta información consultando un ejemplo de certificado energético para una vivienda.

La situación actual en España hace que estas mejoras sean más importantes que nunca. Nuestro parque de viviendas es, en su mayoría, bastante ineficiente. La letra E es la más común, encontrándose en aproximadamente el 70,7% de los inmuebles. Esto se debe, en gran parte, a que más del 50% de nuestros edificios se construyeron antes de que existiera la primera normativa energética. 

 

Resolvemos tus dudas sobre el certificado energético

Aquí vamos al grano. Hemos recopilado las preguntas que más nos hacen nuestros clientes en Valencia, Torrent o Paterna para darte respuestas claras y sin rodeos. El objetivo es que tengas toda la información que necesitas, al alcance de la mano.

 

¿De verdad es obligatorio para alquilar mi piso?

Sí, rotundo. Desde 2013, la ley no deja lugar a dudas: cualquier vivienda que vayas a vender o alquilar necesita su certificado energético. No es una opción. La etiqueta energética debe aparecer en los anuncios inmobiliarios y el certificado completo tiene que entregarse al firmar el contrato. Ignorarlo puede salir caro, ya que la Generalitat Valenciana impone sanciones económicas importantes al propietario.

 

¿Y cuánto dura? ¿Tengo que renovarlo?

El certificado de eficiencia energética tiene una validez oficial de 10 años desde que se registra en el IVACE. Pasado ese tiempo, si quieres volver a vender o alquilar, tendrás que pedir uno nuevo. Un consejo: si haces una reforma importante que mejore la eficiencia (cambiar ventanas, instalar un nuevo aire acondicionado, etc.), es muy recomendable actualizarlo para reflejar el valor real de tu inversión.

 

Mi casa es vieja, ¿Sacará una nota malísima?

Es lo más normal del mundo. Una vivienda antigua sin reformas suele obtener una calificación, como una E, F o incluso una G, porque se construyó cuando los estándares de aislamiento y eficiencia ni existían. Pero no te preocupes, el certificado es un diagnóstico, no un examen. Su función es informar sobre el estado actual y proponer mejoras, no impedir que vendas o alquiles tu casa.

 

He hecho mejoras en casa, ¿Necesito un nuevo certificado?

No es obligatorio renovarlo antes de que caduquen los 10 años, pero sí muy inteligente. Si has invertido en aislar fachadas o instalar placas solares, un nuevo certificado mostrará una calificación mucho mejor. Esto no solo hace tu propiedad más atractiva para compradores o inquilinos en Sagunto o Gandía, sino que justifica un mejor precio. Estás demostrando con papeles que tu casa les ahorrará dinero en facturas cada mes.

 

¿Qué pasa si mi certificado no está registrado en el IVACE?

Pues que, a efectos legales, es como si no tuvieras nada. Un certificado energético sin registrar en el IVACE no tiene ninguna validez. Para que el documento sea oficial, debe tener su número de registro asignado por el organismo autonómico. Cuidado con las ofertas a precios de derribo que omiten este paso crucial, porque te pueden acarrear problemas legales y sanciones. Nosotros garantizamos siempre el registro oficial.

 

¿Y cuánto se tarda en tenerlo todo listo?

Mucho menos de lo que imaginas. La visita de nuestro técnico a tu casa es un trámite rápido, que suele durar 10-20 minutos. Una vez recogidos los datos, nuestro compromiso es firme: en un plazo máximo de 24 horas desde esa visita, tendrás en tu correo electrónico toda la documentación oficial, lista para usar. Incluye el informe completo, la etiqueta energética y el justificante de registro en el IVACE.

 

Obtén tu Certificado Energético en 24h

¿Necesitas tu certificación energética de viviendas en Valencia ya y sin líos? Escríbenos por WhatsApp o llámanos y consigue tu certificado oficial en 24 horas tras la visita. Nos encargamos de todo, desde la inspección hasta que queda registrado en el IVACE. Solicita tu certificado energético ahora

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